Con distintos matices y formas, el reflejo del espejo siempre dice la verdad.
Con sensibilidad y certeza nos vemos reflejados en una realidad estoica inamovible.

Bitácora de ti

El alba transcurre lenta, la aguda oscuridad se enclaustra en el silencio, sopesando cruel. Mis ojos se apoderan de ti, mis manos misteriosas recorren tu cuerpo ágil y perfecto, tácito y arado carente de tiempo y de memoria, mi boca intensa te busca bebiendo de las sales nominales de tu esencia, mi cuerpo se hace de las vibraciones incandescentes del laberinto de abrazos y caricias que provocan tus ganas
(Aquí el pasado a cada instante se vuelve aire y el presente siempre es futuro)

Tu cuerpo y su grandiosidad son perfectamente comparables con la inmensidad del mar enredado en lo lascivo de tu sexo, sometido a tu divinidad carente de olvido, preso del suave perfume a libertad que emana tu ser, erizando al alma en el camino sublime del ensimismamiento (el amor atraviesa todo limite careciendo de razón atravesando siglos)
Muriéndome al final, reposado en la grandilocuencia del remanso después de batallar, en donde se entremezclan las palabras y el amanecer.

Interrogante II

De nuevo estas tú, irrumpiendo al silencio
acechando a mi mente (Derribando a la soledad)

Tu ignominia aun permanece socavada al misterio
Y a los diametrales laberintos que encierran tu cuerpo
(Así ha sido durante siglos)

De nuevo estas tú, irrumpiendo al silencio
acechando en mi mente
De nuevo irrumpes en mi vida,
haciéndote aun más de mí

Luego

Tu alma lleva consigo el arcano misterio
-El mismo que se ha hecho de Egipto
A través de los siglos-
Tu piel refugio incesante donde ha de
Morir el ineludible martirio de la historia
Tus pechos vertientes
Tus manos redes
Y tu vientre formando un hueco… y su luz

-Sopla el viento-
(Agosto ruge con más furia)

Luego la distancia se apodera del recuerdo,
Haciéndose aun mas del pasado y de su ayer
Y su lejanía…
Y el silencio
(Llueve)

Cuando la conciencia y el tiempo matan

Es difícil descifrar esta agonía
Es difícil permanecer aquí cuando el invierno
se asoma y sincero se hace el frío, cuando al pasar
el tiempo y la sombra del ayer se hacen omnipresente

Busco refugio por las noches, en algún sitio de la
impávida habitación, para no ceder ante las
sombras, que en algún momento fueron aliadas
y me vuelven al pasado,queriéndose cobrar la
deuda del pacto firmado

Temeroso y desesperado pido a mi Dios misericordia
rogando que quienes golpeen a la puerta no sean ellos

(No por Dios, que no sean)

Aceptándote

Has aparecido aquí un día y te has hecho de mí
Apoderándote de mi alma, con la marcada sensatez
Que te caracteriza
Te siento junto a mí compartiendo mi mesa
Te acuestas junto a mí ocupando su lugar
Rió en las noches, al escuchar en silencio, como
atraviesas lentamente el salón
Amiga inseparable
Cómplice voraz
Testigo fiel de mis pesares
Me sorprende la mañana plomiza y gris
Acompañada de la más profunda oscuridad
Aceptándote al final (Como única voluntad)
Como la vida acepta al tiempo que inexorable
Transcurre, culminando con la muerte
Buenos días tristeza.

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo (II)

Temprano por la mañana siento el perfume
del nuevo día que comienza
Te observo serena y calma
Deja que cure las heridas del corazón
-de aquel que jamás perdona y nunca olvida-
Deja que este amor obtenga el color del cielo
El color del mar

Lunes veintinueve de noviembre
de mil novecientos setenta y nueve
Quien te dijo a ti que estoy vivo
Si acaba de comenzar mi muerte.

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo (I)

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo
Si aquí hasta los pareceres te absorben,
Es aquí en donde cada principio quedo
sepultados cambiando al amor
por la estreches y frialdad de un fusil
A la libertad por la necedad de una mentira
A la inteligencia sometida al conformismo
histriónico de los otros, de aquellos que
vulgarmente buscan perdón
Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo.