Con distintos matices y formas, el reflejo del espejo siempre dice la verdad.
Con sensibilidad y certeza nos vemos reflejados en una realidad estoica inamovible.

Vencedor II

Las insipientes garras del anochecer
El suave deslizar de las sombras
que acechan esperando el final
(Mientras que la sigilosa cobardía de la
muerte, espera tranquila las obcecaciones
del tiempo)
Los resquemores de la vieja batalla de los
campos de la aurora no se han olvidado,
-El guerrero europeo escoltado por
guardianes, se traslada a través de los
siglos-
-Espera-
Los años han gastado la vieja mitología de
justicia, que solo han demorado al instante
(Al fin se acerca)

Siempre me ha vencido.

La verdad

De nuevo me enfrento cara a cara, hoja y pluma en mano, para comenzar un nuevo retrato, para dejar huella de quien he sido alguna vez, decodificando imágenes, a través del dolor y sufrimiento que causa el advenimiento de esta vida material (una más) y de aquel que me acompaña, que no es quien suscribe si no el otro, el de antaño, el de siempre centinela incansable, de insoslayable ceremonia, ese he de ser quien atenta ahora con la voluntad de quien forzosamente me obedece.

En cuclillas II

En el brillo incesante de tus ojos
se encuentra el olvido, haciendo de la razón,
ecuaciones que desfavorecen,gritos efímeros que huyen,
buscando salvación

Eternidad

-Y pienso a veces, que la eternidad
es solo un maldito juego de palabras-

Tus manos ágiles y perfectas, que el abismo
indómito del tiempo, transformo en cavernas ásperas
y rasgadas carente de memoria, sobrevivientes de las
batallas sucesivas del ayer
¿Las mañanas serán entonces infames victorias?
(Y el espejo fiel reflejo del alma)
¿Que será entonces de la eternidad?
¿Una incandescente impunidad, que forja los tiempos
atemporales de la historia y del incesante recuerdo
de ti?

Poema de amor

Poema de amor
Es el que muere a cada instante de dolor
Es el que vibra junto a ti a cada paso
Es el que revela secretos incondicionales
Es aquel que te busca navegando en mares
de tinta como un ladrón en acecho
Es quien esta junto a ti sufriendo tus
ausencias
Poema de amor
Es el que habla de los sueños dibujados
en la tela de tu almohada.
Es el que afronta la realidad
La mía.

Contemplación

La más odiada de las palabras
La más odiada de las verdades
Será siempre aquella que no
queremos escuchar y por mucho
menos aceptar
¿Será entonces que la realidad
como medio insoslayable de nuestra
evolución, tiende a la muerte?
¿Será el nacimiento del sufrimiento?
¿Será que el paraíso deviene en
infierno?

Bitácora de ti

El alba transcurre lenta, la aguda oscuridad se enclaustra en el silencio, sopesando cruel. Mis ojos se apoderan de ti, mis manos misteriosas recorren tu cuerpo ágil y perfecto, tácito y arado carente de tiempo y de memoria, mi boca intensa te busca bebiendo de las sales nominales de tu esencia, mi cuerpo se hace de las vibraciones incandescentes del laberinto de abrazos y caricias que provocan tus ganas
(Aquí el pasado a cada instante se vuelve aire y el presente siempre es futuro)

Tu cuerpo y su grandiosidad son perfectamente comparables con la inmensidad del mar enredado en lo lascivo de tu sexo, sometido a tu divinidad carente de olvido, preso del suave perfume a libertad que emana tu ser, erizando al alma en el camino sublime del ensimismamiento (el amor atraviesa todo limite careciendo de razón atravesando siglos)
Muriéndome al final, reposado en la grandilocuencia del remanso después de batallar, en donde se entremezclan las palabras y el amanecer.

Interrogante II

De nuevo estas tú, irrumpiendo al silencio
acechando a mi mente (Derribando a la soledad)

Tu ignominia aun permanece socavada al misterio
Y a los diametrales laberintos que encierran tu cuerpo
(Así ha sido durante siglos)

De nuevo estas tú, irrumpiendo al silencio
acechando en mi mente
De nuevo irrumpes en mi vida,
haciéndote aun más de mí

Luego

Tu alma lleva consigo el arcano misterio
-El mismo que se ha hecho de Egipto
A través de los siglos-
Tu piel refugio incesante donde ha de
Morir el ineludible martirio de la historia
Tus pechos vertientes
Tus manos redes
Y tu vientre formando un hueco… y su luz

-Sopla el viento-
(Agosto ruge con más furia)

Luego la distancia se apodera del recuerdo,
Haciéndose aun mas del pasado y de su ayer
Y su lejanía…
Y el silencio
(Llueve)

Cuando la conciencia y el tiempo matan

Es difícil descifrar esta agonía
Es difícil permanecer aquí cuando el invierno
se asoma y sincero se hace el frío, cuando al pasar
el tiempo y la sombra del ayer se hacen omnipresente

Busco refugio por las noches, en algún sitio de la
impávida habitación, para no ceder ante las
sombras, que en algún momento fueron aliadas
y me vuelven al pasado,queriéndose cobrar la
deuda del pacto firmado

Temeroso y desesperado pido a mi Dios misericordia
rogando que quienes golpeen a la puerta no sean ellos

(No por Dios, que no sean)

Aceptándote

Has aparecido aquí un día y te has hecho de mí
Apoderándote de mi alma, con la marcada sensatez
Que te caracteriza
Te siento junto a mí compartiendo mi mesa
Te acuestas junto a mí ocupando su lugar
Rió en las noches, al escuchar en silencio, como
atraviesas lentamente el salón
Amiga inseparable
Cómplice voraz
Testigo fiel de mis pesares
Me sorprende la mañana plomiza y gris
Acompañada de la más profunda oscuridad
Aceptándote al final (Como única voluntad)
Como la vida acepta al tiempo que inexorable
Transcurre, culminando con la muerte
Buenos días tristeza.

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo (II)

Temprano por la mañana siento el perfume
del nuevo día que comienza
Te observo serena y calma
Deja que cure las heridas del corazón
-de aquel que jamás perdona y nunca olvida-
Deja que este amor obtenga el color del cielo
El color del mar

Lunes veintinueve de noviembre
de mil novecientos setenta y nueve
Quien te dijo a ti que estoy vivo
Si acaba de comenzar mi muerte.

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo (I)

Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo
Si aquí hasta los pareceres te absorben,
Es aquí en donde cada principio quedo
sepultados cambiando al amor
por la estreches y frialdad de un fusil
A la libertad por la necedad de una mentira
A la inteligencia sometida al conformismo
histriónico de los otros, de aquellos que
vulgarmente buscan perdón
Acaso quien te dijo a ti que estoy vivo.

Enloquecí

Hacia el mar de tinta plasmada
En las manchas de dolor
Enloquecí, tratando de llevarlo

Sabes bien, que no podré sin ti, al lado mío
-te amare aunque no estés aquí-

Un cruel camino me espera
La pasma se hace de mi,
guiándome de manera feroz,
directo al abismo de desidia y dolor
cubierto de austera oscuridad

-te amare aunque no estés aquí-
Sabes bien, que no podré sin ti, al lado mío

Hacia el mar de tinta plasmada en las
Manchas de dolor
Se que ya nada ocurrirá
Si quieres juzgarme, saca afuera tu alma
En este mar de tinta, plasmada, en este mi dolor
Que enloquecí, tratando de llevarlo

Estando aquí sin mí

Me busco en algún sitio dentro de mí
Me busco en algún sitio y solo encuentro
Vacíos… vacíos de oscuridad y silencios

La soledad de ti
Me abruma
Me agobia
Me asecha
Me tiene.

Ahora se que nunca estuve aquí

Me duermo entre nubes
-tejidas con tela que nunca acaba-
Despertando entre dunas
Siempre aquí
Aquí.

Parte final de una carta

Los años y sus promesas transcurren
Enmarañándose de matices grises
Los sueños y amaneceres se desvanecen
en los ríos de misericordia divina haciéndose
ajenos y testigos marcándome el reflejo de este
maldito olvido.

Así son las cosas

Así son las cosas
Tu rostro iluminado
Tu mirada lánguida
Tu blanca sonrisa
Que escondes con severa perversidad sin saber tú
que embargas profundos sueños imposibles de llegar
de alcanzar
Te infundes miedos que hacen que no existan razones
para seguir disimulando detrás de la máscara de la sonrisa
tu tristeza que impávida se esconde detrás del silencio

Cuando un sueño se olvida
No significa que ha muerto
Y más aquí
En la tierra donde todo pasa
Pero no siempre algo queda

No confundas lo definitivo con lo pasajero
Aprende a diferenciar el dolor del sufrimiento.

Veras
Eres mujer
Eres resurrección
Eres tiempo
Eres una gran historia de amor

Cuando un día al despertar te acuerdes de aquellos días,
sabrás que así son las cosas (pero tú sin saberlo)
Deja que el tiempo corra y vive –hazlo-
Por que la vida tiene estas cosas, de ver también
con los ojos del alma.

Circulo destino

Invadido de misantropías
Me refugio detrás de las
Palabras tratando de hallar
La respuesta que se haya
Envuelta en misterio

Me encuentro cara a cara contigo
Frente al espejo rebelándome
Los híbridos instantes de la verdad
Y los labios resecos de soportar toda
Esta prosapia

No me invoques… deja que duerma
Tras los visillos del olvido que al pasar
El tiempo camina lento anclándose
En la historia

No me clames… no inflingas culpas
Si aquí solo estamos tú y yo
(Pero que eres tú)
Y los siglos transcurren y de nuevo
Esta retórica.

A través del tiempo

Los cotidianos padecimientos acechan bestialmente
Ante la procura de la realidad
Marcando a fuego mis epílogos, atentando contra las
Líneas transversales de los hexámetros

A decir verdad, he padecido desde quien he sido,
Desde aquel hombre europeo sin idioma y sin rostro,
Soportando la condena del tiempo que me ha muerto
En el olvido

Ha pasado la aurora y el sepulcral pasado
Se invade de nostalgia y de memoria
(Y de tu otra ausencia)
Que decae nuevamente aquí, sobre este tiempo,
Sobre quien en esta vida he de ser

Y... Solo cambia el escenario, en la escena de la muerte
Queriéndote encontrar

Rey

La niebla espesa y gris
Se interpone insipiente
Cubriendo todo estado llano

Las sombras se ocultan
Tras ella buscando avanzar
Profanando a la herejía

No importa los siglos de su espera
(Aun se preparan lentas)

Y mi alma en los estribos como
Fiel espectadora